Las tendinitis es una de las lesiones inflamatorias más comunes que aqueja a la población mundial. Los tendones son estructuras que pueden inflamarse a causa de accidentes traumáticos, por  movimientos  bruscos o por exceso de uso de una articulación. Tienen como principal función unir los músculos a los huesos, convirtiéndose en una zona vulnerable para lesionarse.

Así mismo, son estructuras que al irritarse o inflamarse son  difíciles para auto-repararse, es decir, no sanarán por sí mismos, requiriendo ayuda en la mayoría de los casos. Por este motivo la lesión se cronifica si no son atendidas o tratadas adecuadamente.

La buena noticia es que con el tratamiento adecuado se podrá superar esta patología, aun cuando sea un padecimiento crónico.  

Existen factores de riesgo para padecer de tendinitis como por ejemplo sufrir de diabetes o de patologías que involucran las articulaciones como la artritis reumatoide, practicar deportes y la edad avanzada.

¿Qué es la tendinitis?

La inflamación de un tendón se denomina tendinitis y causa mucha molestia al paciente. Se manifiesta con dolor, sensibilidad e hinchazón local, de acuerdo al tendón involucrado.

Es especialmente común en atletas que desempeñan un deporte que incluya movimientos repetitivos, tales como: el tenis, el golf, la natación, el beisbol, etc.

Por ello, es común escuchar nombres populares dependiendo de la localización y al deporte que involucre dicha articulación, así por ejemplo a la tendinitis del codo se le conoce como codo del tenista, la del manguito rotador como hombro del nadador y la de la rodilla como tendinitis o rodilla del saltador.

La mayoría de las veces la lesión del tendón se produce por ejecutar movimientos de forma errada o que implique una posición difícil de adoptar, forzando de esta manera el tendón.

En el caso de la tendinitis del hombro es frecuente en personas que acostumbran a hacer  tareas que requieren subir los brazos por encima de la cabeza, soportando objetos pesados. Todas estas situaciones  van incidiendo sobre el tendón, hasta lesionarse.

Cabe destacar que, no solo la articulación de los  hombros, codos y rodillas son afectadas por este tipo de lesión, también las muñecas, la cadera y los tobillos pueden verse afectados aunque con menor frecuencia.  

Por otra parte, es importante resaltar que a mayor edad hay más probabilidades de que ocurra este tipo de afectación, ya que la elasticidad de los tendones va disminuyendo con el pasar de los años.

Tipos de tendinitis

No todas las tendinitis son iguales, aquí explicaremos cada una de ellas.

Tendinitis en el hombro

Por lo general se encuentran afección en los tendones que unen los músculos de la zona a la articulación del hombro. Los músculos que más se afectan son la porción larga del bíceps braquial y los músculos que conforman el complejo del manguito de los rotadores.

Existe la tendinitis cálcica que se origina por la acumulación de cristales de calcio, lo que limita la movilidad de la articulación, llegando a desmejorar la calidad de vida del paciente, que prácticamente se incapacita.

Tendinitis del codo o epicondilitis

El dolor se manifiesta generalmente en la parte externa del codo, específicamente en el  epicóndilo al agarrar un objeto o girar el antebrazo. El dolor se puede irradiar también hacia la muñeca.

Tendinitis de Quervain o de la muñeca

El tendón afectado está ubicado en la muñeca. El dolor se ubica entre la muñeca y el pulgar. Impide realizar tareas sencillas como cerrar el puño, girar la mano o pellizcar.

Tendinitis rotuliana o patelar

Es la originada en el tendón que une la tibia con la rótula, llamado tendón rotuliano. Esta patología es frecuente en jugadores de voleibol y basquetbol, debido al impacto repetitivo de saltar y flexionar las rodillas. Esta tendinitis limita al paciente al momento de necesitar agacharse, subir escaleras, patear, entre otros movimientos.

Tendinitis Aquílea

Es la inflamación ocasionada en el tendón de Aquiles, encargado de unir  los músculos de la pantorrilla con el hueso del talón. El dolor se siente justo en la parte de arriba al talón. Se manifiesta con mucha  molestia y dolor al caminar, trotar o correr.

¿Cuál es la diferencia entre tenosinovitis, tendinitis y tendinosis?

Existe una clara diferencia entre estas tres afecciones, pues la tenosinovitis se refiere a la inflamación de la vaina que recubre al tendón, sin que el tendón como tal llegue a estar afectado.

En el caso de la  tendinitis, como ya se explicó anteriormente es la manifestación de un tendón inflamado generalmente en su etapa aguda, por lo general la vaina también lo está, por tanto está acompañado de una tenosinovitis.

Mientras que, la tendinosis es un estado patológico más avanzado y de mayor importancia, debido a que en este caso existe un proceso degenerativo con signos de desgaste del tendón. También puede haber rotura e infiltrado o neoformación de vasos sanguíneos. En este punto el tendón está muy débil y de aspecto fibroso.

Esto quiere decir, que de una tenosinovitis se puede pasar a una tendinitis y de allí llegar a una tendinosis, si la afección no es atendida desde el inicio.

En cada caso, la manera de abordarlo es diferente, de allí la importancia de un buen diagnóstico.

Diagnóstico de la tendinitis

Para el diagnóstico de una tendinitis el médico deberá practicar una serie de evaluaciones físicas para observar las condiciones principales del tendón involucrado, como por ejemplo estudiará la flexibilidad, el posicionamiento o alineación, la capacidad de movimiento, entre otras características. También el grado del dolor, su irradiación, evolución  y si hay muestra de hinchazón y rigidez sobre la articulación afectada.

Los estudios radiográficos en ocasiones son necesarios para descartar otras patologías y los estudios ecográficos o ultrasónicos pueden ayudar al diagnóstico. También la resonancia magnética es una buena opción para visualizar el estado del tendón y la vaina que lo rodea.

Tratamiento disponible

En el tratamiento de la tendinitis existen varias alternativas desde las más conservadoras como la kinesioterapia, los masajes, uso de compresas de hielo, reposo, antiinflamatorios orales y uso de dispositivos ortopédicos hasta las más invasivas que incluyen infiltración de medicamentos, cirugía artroscópica, pero eso va a depender del paciente y de la evolución que tenga frente a los primeros tratamientos, pues si estos no funcionan hay que buscar alternativas más puntuales y complicadas.

Sin embargo, el tratamiento también varía de acuerdo a  la localización de la tendinitis, hombro, rodilla, muñeca, codo y tobillo.

Referencias

  • Guiloff P Stefan, Niedmann E Juan Pablo, Hebel N Esteban, Villacres C Fabián. Tendinitis cálcica del manguito rotador y su lavado por ultrasonido. Rev. chil. radiol.  2017;  23 (3):109-115. Disponible en: scielo.
  • Córdova-Guarachi, Jonathan; Aracena-Pizarro, Diego; Corrales-Muñoz, Jorge Sistema de monitoreo para pacientes con tratamientos de tendinosis del tendón rotuliano utilizando Kinect Ingeniare. Revista Chilena de Ingeniería, 2016; 24 (2): 249-262. Disponible en Redalyc.